
octubre 17, 2009

El borrego fue el tema con el que abrieron su show los mexicanos de Café Tacvba. Parado justo al medio Quique con la guitarra colgada al hombro oficiaba de cantante mientras que Meme y Joselo lo acompañaban con sincronizados movimientos. Apenas terminó la primera canción los aplausos se transformaron en alaridos cuando Rubén, voz de la banda, apareció en el escenario seguido por su pelo ahora largo e invadido por los rulos.
Si hay algo sobre lo que saben estos cuatro amigos que se conocieron estudiando arte es reinventarse. El recital contó con versiones actuales de los éxitos que tienen más de una década de vida, como
El baile y
El salón o
La ingrata. El sonido autóctono mexicano que podía encontrarse en
Re, la segunda placa del grupo, fue sumando sintetizadores y potencia pero sin perder de vista el espíritu de la banda.
Tan presentes están las raíces del grupo que para terminar
Las flores, uno de los temas más coreados de la noche, se sumó el violinista Alejandro Flores tal vez para hacerle honor a su apellido y también para tocar esas típicas melodías mexicanas acompañadas por una voz bien machota.
En el show demostraron que no necesitan artefactos extraños ni grandes escenografías para dar un buen espectáculo. La base reside en demostrar que ellos tienen ganas de estar tocando ante el público y que se divierten mientras el resto los escucha. Y entonces pasan cosas como que en el medio de
Dejate caer, canción del grupo chileno Los tres, el bajista se queda a un costado tocando junto a batero mientras que el resto de los Café Tacuva hacen una coreo estilo disco.
Casi al final, Rubén no pudo con su ganas y bajó del escenario, chocó las manos de toda la primera fila y se quedó bien cerca de su público durante algunos minutos. Ya para la despedida,
El ciclon y el agradecimiento a la gente que los sigue desde hace 20 años.
Texto: Cecilia Street
Fotos : Santiago Bluguermann
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octubre 17, 2009

Se ve que tanta energía acumulada durante el tiempo que estuvieron guardados componiendo y grabando su próximo disco de estudio,
Simetría de Moebius y las ganas de compartir escenario con Depeche Mode hizo que Catupecu Machu apareciera, para sorpresa de todos, en el escenario principal del Personal Fest.
“
En la historia de la música están los Beatles y después Depeche Mode. No se dan una idea de lo que van a ver hoy”, soltó Fernando Ruiz Díaz antes de presentar Confusión, el corte adelanto del inminente disco, que cerró el corto, pero muy efectivo set de apenas cuatro canciones.
Apenas algunos minutos después de la presentación de Banda de Turistas, arremetió en el escenario con
Y lo que quiero es que pises sin el suelo, le siguió el cover de Massacre
Plan B Anhelo de satisfacción y
Magia Veneno, antes del final.
Escueto, pero contundente la sorpresa de Catupecu Machu en el Personal Fest. En quince días los tendremos nuevamente en el Club Ciudad de Buenos Aires en el festival de la gaseosa.
Texto: Pablo Zinola
Fotos: Santiago Bluguermann
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octubre 17, 2009

Apenas comenzada la noche y con un Club Ciudad de Buenos Aires que de a poco se iba completando, aparecieron sobre el escenario principal los adolescentes Banda de Turistas. Mimados por el mundillo cool del rock y sobrevaluados en demasía por la prensa (snob) especializada, este quinteto de jóvenes que en algunos casos no superan los 20 años, va creciendo día a día y consiguen de a poco colarse y mostrarse en eventos de esta magnitud.
La media hora en la que estuvieron sobre el escenario principal del Personal Fest le debe haber dejado a BDT sensaciones encontradas. Por un lado, tuvieron la posibilidad de mostrarse y dar a conocer su música a una gran cantidad de público. Por el otro, tuvieron que lidiar con innumerables problemas de técnicos, a tal punto que un tema antes del cierre se cortó el sonido dejando al Ciudad en silencio. Estoicos, continuaron con el show como si nada hubiera ocurrido.
Comenzaron el set con la
Traición de Helena y tras un escueto saludo llegó
Todo mío el otoño, acaso uno de sus temas más conocidos. Durante el transcurso del show, por el que pasaron además La máquina favorita,
Nadie sabe bien y Sueño O, soportaron con elegancia varias desaprobaciones del público que aprovecharon los mencionados inconvenientes como para seguir mofándose de ellos. El cierre fue con la bonita
Lo comandas.
No son los salvadores del nuevo rock, como intentan imponer muchos, pero sí es cierto que Banda de Turistas con su propuesta original y buenas canciones se destaca del resto de las bandas de su generación, de a poco van consiguiendo su lugar en la escena, mientras siguen siendo una de las promesas más firmes del pop rock.
Pablo Zinola
Fotos: Santiago
Gallo Bluggerman
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octubre 17, 2009

Promediaba la tarde en el Club Ciudad y en el escenario Nokia Xpress se presentaba la banda liderada por Diego Frankel, La Portuaria. Bajo el intenso calor y con buena presencia del público, intercalaron canciones de su nuevo trabajo,
La Vaca Atada, y sus temas más conocidos.
Obviamente, el mejor momento destacado del set fue durante el tema
Selva de su disco
Devorador de Corazones, donde la gente acompañó cantando y mostró los primeros saltos de la tarde.
Tras el paso de la Portuaria por el escenario Nokia Xpress, llegó el momento de Spanish Bombs, banda latina tributo a los míticos, The Clash. El grupo está formado por músicos de diferentes países (México, España, Cuba, Francia) y se destacan las presencias de Amparo Sánchez de Amparanoia y Rubén de Café Tacuba.
Al grito de “¡Alerta Bs. As.!, arrancó Spanish Bombs que dedicaron su homenaje a Joe Strummer diciendo, “
Queremos devolverle un granito de arena al mundo haciéndole un tributo a Joe Strummer”, y así comenzaron con el tema
Magnificent 7. El set estuvo basado en canciones de todos sus discos, pasando por
Rock the Casbah (una versión medio salsa) de
Combat Rock a Guns of Brixton (cantada en castellano) de su disco
London Calling.
Uno de los grandes momentos del show fue cuando Amparo Sánchez entró en escena para cantar el tema
Spanish Bombs (canción que le da el nombre a la banda) donde lograron una versión bastante tranquila en un principio en la que se pudo disfrutar de la española en su mejor dimensión, para luego ponerse más heavy en el estribillo. Otro momento destacado fue la aparición de Rubén de Café Tacuba, haciendo una gran versión de
Complete Control.
El final llegó al grito de “
¡Bs. As. Is calling!” en el que volvieron a aparecer en escena Amparo Sánchez y Rubén de Café Tacuba, para darle cierre al más que interesante show que dio esta original banda tributo a los Clash.
Texto: Pablo Vio
Fotos: Santiago Bluguermann
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octubre 17, 2009

Se abrieron las puertas de ingreso para el segundo día del Personal Fest 2009. El sábado atrajo más público al Club Ciudad de Buenos Aires, claro porque casi nadie trabaja, y la oferta para ellos es de lo más variada: Djs, bandas tributo, rock y para el cierre los esperados Depeche Mode.
Abrió el escenario principal Bicicletas y un poco después llegó el turno de Volador G, una banda que seguramente estuvo influenciada por Siete Delfines. Si bien arrancaron con mucha fuerza, durante los primeros temas no podía escucharse con claridad la voz del cantante Fernando Pécora, quien sobre el escenario se parecía al chileno Beto Cuevas y a más de uno se le ocurrió la idea, porque desde el campo se pudo escuchar más de un: “
Beto cantate una de La ley”.
Seguramente ayudados por el tipo de música que compone la banda, la guitarra de Juan Manuel y la batería a cargo de Miguel Angel Vaca se destacaron durante todo el recital. Con un total de siete canciones, las que lograron mayor atención del público fueron
Cuentos de terror, que da el nombre a trabajo que editaron en noviembre de 2008 y
Huracán.
Poco más de media hora después de subir al escenario se escuchó la canción
Alarmas y relojes. Y así como este tema marca el final del su último CD, también sirvió como despedida, por esta vez, de Volador G.
Texto: Cecilia Street
Fotos: Santiago Bluguermann
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octubre 17, 2009

Tras el destacado show de Nile Rodgers & Chic, unos minutos antes de lo pautado, los Pet Shop Boys cerraron la primera jornada del Personal Fest.
Pulgares arriba: definitivamente lo más destacado del show fue la puesta en escena. La escenografía compuesta por varios cubos de cartón blanco, que comenzó como dos paredes en las que se proyectaban distintas imágenes correspondientes a cada canción y que luego de
Building the Wall se derrumbó y dio paso a
Go West que causó la primera y una de las pocas explosiones del público durante el show.
Esos cubos sirvieron para ir modificando y variando la escenografía según la canción y también le servían a Neil Tennant de biombo para sus múltiples cambios de vestuario (entró con un cubo en la cabeza, pasó por una camperita glam, smoking y hasta lució una corona de reina). Además, durante todo el show, cuatro bailarines adornaron la escena con simpáticas (por momentos bastante ñoñas) coreografías.
Yendo a lo estrictamente musical, el comienzo fue prometedor con la festejada
Heart y una de las mejores canciones del álbum que vinieron a presentar,
Did You See Me Coming. El tramo en el que pegaron
Always on my mind y
New York City Boy y sobre el final
Se A Vida E, el cover de Coldplay
Viva la Vida con un interesante coqueteo con
Domino Dancing y su ultra hit
It´s a sin, antes de los bises. Para el final quedaron
Being Boring (cualquier similitud con la realidad es pura coincidencia) y
West End Girls.
Pulgares abajo. Las expectativas de convertir al Club Ciudad de Buenos Aires en una gran disco apenas se pudieron llevar a cabo en unos pocos tramos del show. Las canciones de Yes, desparramados por toda la lista de temas, no prendieron entre los fanáticos y además el comienzo del segundo tramo del show entró en un sopor tan profundo que ni siquiera alcanzó con la levantada del final.
Por esto hablarán de ti. El paso de Pet Shop Boys por el Personal Fest no será recordado como uno de los mejores de la historia del festival. Si bien la actuación de los británicos fue correcta, Tennant pareciera transitar el escenario casi a reglamento, con una frialdad de DVD.
Texto: Pablo Zinola
Fotos: Santiago Bluguermann
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